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Internet enseña a Hollywood que existe otra forma de hacer cine

Javier Muñiz | 19 JUNIO DE 2013 |  





Internet se ha convertido en el patio de recreo de los emprendedores y de todas aquellas mentes inquietas que desean cambiar el mundo de una u otra forma. Y es que, cosas como la financiación en masa o crowdfunding han provocado que vivamos en una época de renacimiento digital, en la que los mecenas de la red apuestan por el talento, y hasta lo financian con su propio dinero, aún estando en mitad de una crisis.

 

Un muestra de esto, la podemos ver en “El Cosmonauta” una superproducción española, que poco tiene que envidiarle a las películas comerciales que vienen de Hollywood, pese a que su presupuesto aún está lejos de alcanzar las multimillonarias cifras de los estudios norteamericanos.

 

Se trata de un proyecto tan inspirador como emocionante, que ha sido posible gracias a la iniciativa de: Nicolás Alcalá, Carola Rodriguez y Bruno Teixidor, tres amigos y soñadores que, a lo largo de cuatro años, han sido capaces de producir esta película, con la ayuda directa del público de internet.

 

Y es que, a través de su página web y a la repercusión en las redes sociales, han conseguido reunir a más de 4.500 productores, que se han implicado, de forma directa, en esta gran aventura, que ha costado la friolera de 400.000 euros, que han pagado inversores particulares de todas partes ¡Casi nada!

 

Pero sin entrar en detalles ni tecnicismos, hay algo fantástico en este proyecto, y es que ha sido creado con el fin de ser compartido bajo licencia Creative Commons. Esto quiere decir, que cualquiera puede entrar a su página web y ver la película de forma gratuita, o incluso distribuirla, siempre y cuando no la venda y respete la autoría de sus creadores originales. Pero más allá de que nos ahorremos el pagar unos cuantos euros por ver la película, lo bueno que tiene este sistema es que cualquiera puede utilizar el material audiovisual de la cinta para crear sus propios montajes o incluso para crear historias alternativas.

 

Imaginad por un momento lo que pasaría si otras películas de ciencia ficción como Star Wars, Blade Runner o novelas como El Señor de los Anillos pudiesen ser utilizadas por fans para crear universos alternativos o contar historias paralelas con el fin de enriquecer el universo de estas sagas, como ocurre con los cómics. Tendrían cientos o incluso miles de historias diferentes con las que deleitar a sus legiones de seguidores.

 

Además, el mero hecho de que sea posible financiar películas mediante crowdfunding, implica que el público está dispuesto, no solo a pagar por la cultura, sino que también está preparado para ser parte de ella, aportando trabajo e ideas a una causa común.

 

Así que tenemos que reconocer que internet es un medio terriblemente poderoso para compartir y crear, en el que el público ya no juega un mero papel pasivo, sino que se encarga de promocionar lo que le gusta, financiarlo o incluso trabajar directamente para conseguir que salga adelante.

 

Aprendamos de “El Cosmonauta” y pensemos en internet en un medio en el que dar rienda suelta a nuestra imaginación para alcanzar nuestras metas.

 

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